«Considero que las frases en pasado condicional son las peores del mundo. Esas frases son como las patas de los cangrejos que caminan de lado, o como las pinzas de los langostinos, que no cortan pero arrancan y desgarran. A ella le habría gustado que…, Él habría dicho que…, Yo habría querido… La opresión de estas garras es peor que la de las garras del pasado.»
El salón de Wurtemberg, de Pascal Quignard; Galaxia Gutenberg, 2022; pgs. 125-126.

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