«A Su Excelencia el obispo Zaluski le preocupaba perder dinero como editor, y regaba de amargura sus cartas; resulta que ya ha vendido toda la tirada y, según me cuenta, prepara ya una segunda. Me entristece un poco, porque ahora me pide que yo misma venda mis poesías por él publicadas. Me envió cien ejemplares, y puesto que lo atosigan pidiéndole dinero los escolapios de la imprenta, me dice que de venderlos me encargue yo misma. Le he escrito que no he compuesto versos para ganar dinero, sino para el entretenimiento y la reflexión humana. No quiero ni sabría hacer fortuna con ellos. ¿Cómo iba a hacer tal cosa? ¿Acaso pretende que, cual vulgar mercader, cargue mis poemas en una carretilla y los entregue en las ferias a cambio de un grosz? ¿O que los endose a la fuerza a unos magnates y espere su misericordia? Prefiero comerciar con vino antes que con poesía.»
Los libros de Jacob, de Olga Tokarczuk; Anagrama, 2023; pg. 663.

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