ADORNAR LA ESTANCIA

«Las únicas cosas importantes son las que no dependen de nosotros.
Lo que nos es dado gratuitamente, y gratuitamente quitado, tan sólo, vale la pena. Lo demás, aquello que está en nuestro poder, no merece un momento de atención. Genio, belleza, felicidad: la porción de nuestras vidas sometida a nuestra voluntad sólo sirve para preparar a recibir noblemente esos dones.
Tan sólo podemos adornar la estancia donde, quizá, algún dios caprichoso more unos instantes.»

Notas, de Nicolás Gómez Dávila; Villegas Editores, 2003; pg. 398.

La mesa azul, de Isabel Quintanilla (1993).

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