YO FUI UNO DE ÉSOS

«[-]¿Hay algún sitio libre del mal? Es demasiado simple decir que sólo los nazis querían la guerra. También los comunistas la querían. Era el único modo de que llegaran al poder. Gran parte de mi gente la deseaba igualmente, para vengarse de los alemanes y apresurar la creación de un estado judío. Me parece que había por todas partes como un deseo de guerra, un deseo de morir. Incluso los hombres buenos pensaban que su honor privado se satisfaría por medio de la guerra, que podrían afirmar su virilidad matando y haciéndose matar. Aceptarían las asperezas en compensación por haber sido egoístas y perezosos. El peligro justificaba el privilegio. Conocí a algunos italianos, quizá no muchos, que se sentían así. ¿No los había en Inglaterra?

-Que Dios me perdone -dijo Guy-. Yo fui uno de ésos.»

Rendición incondicional, de Evelyn Waugh; tercer volumen de Espada de honor, en la edición de Cátedra (2011); pg. 408.

The West Wind, de Winslow Homer (1891).

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