Psst

«Lo que los A[lcohólicos]A[nónimos] del Boston metropolitano manifiestan correctamente aunque se trate de una perogrullada es que tanto los golpes como los besos del destino ilustran la impotencia básica del individuo con respecto a los eventos realmente significativos de su vida; es decir, casi nada de lo que le sucede se debe a que él lo haya fraguado o previsto. El destino no te llama al busca; el destino siempre sale de golpe de un callejón vestido con gabardina y te suelta un Psst al que normalmente uno no presta atención porque se tiene demasiada prisa en llegar o venir de algún sitio donde se ha tratado de fraguar algo importante para uno.»

La broma infinita, de David Foster Wallace; Random House, 2024; pg. 333.

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