QUE NO SIRVE PARA NADA

Lo tienes todo…

Sacar lo mejor de ella no fue suficiente.
Tenerlo todo no fue suficiente.

El amor es un milagro ajeno a voluntades humanas
y a humanos afanes.

Confirmada una vez más esta verdad que ya conocíamos,
continuemos la aventura por los caminos del siglo.

Hombre con laúd, de Anton van Dyck (c. 1627).

Deja un comentario


Descubre más desde EL SOSIEGO ACANTILADO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.