Mes: septiembre 2025
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DUDA LITERARIA
La gracia que me hizo cuando aquel hombre dijo complicitat justo al pasar a la orilla de nuestros mares pardos. Como si Dios mismo creara vidas enteras con el único objeto de que sirvan de atrezzo y decorado, durante unos breves momentos, en el guión que nos escribe. Pero el recuerdo ya teme que Dios…
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DECIR ADIÓS ES MORIR UN POCO
«Nos despedimos. Vi cómo el taxi se perdía de vista. Subí de nuevo, entré en el dormitorio, deshice la cama y volví a hacerla. Había un largo cabello oscuro en una de las almohadas y a mí se me había puesto un trozo de plomo en la boca del estómago. Los franceses tienen una frase…
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LA SUTIL METAMORFOSIS
Hoy mi hija me ha dicho que el próximo día que esté conmigo quiere que la lleve a la Dehesa de la Villa. En un primer momento, me ha extrañado la petición. Salvo el Retiro, hasta ahora ha habido pocos lugares de la ciudad que hayan tenido entidad propia en la mente de mi hija.…
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EN UNA PALABRA, EL MIEDO
«Continuado la lectura de Huxley, donde he hallado esta buena consideración: Nunca deberíamos poner nombre a un mal que sentimos acercarse, pues, si lo hacemos, entregamos al destino un diseño con el cual puede configurar los acontecimientos. Eso describe el proceso que el pueblo llama tentar al diablo; hoy son millones los que se entregan…
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TRAS LARGOS VIAJES Y AMARGAS LEJANÍAS
-Ya es visible, señora -dijo el marinero. Una sonrisa repentina nació en el rostro de Frances, que apenas duró. Cogió a la niña y subió a cubierta. Allí encontró a Ramiro, que contemplaba con asombro evidente la formidable pared de roca que se erguía ante ellos; era como si alguien hubiese colocado el océano al…
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CUANDO NO TENGAS NADA MÁS
«El chico se tambaleaba sentado. El hombre vigiló que no se venciera hacia las llamas. Hizo unos hoyos en la arena para acomodar las caderas y los hombros del chico cuando se acostara y se sentó abrazándolo mientras le alborotaba el pelo delante de la lumbre para secárselo. Todo ello como en un antiguo ungimiento.…
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GRANDE, SÓRDIDA, SUCIA Y DESHONESTA
«Otra parte de mí quería marcharse para no regresar nunca, pero ésa era la parte de la que nunca hago caso. Porque de lo contrario me habría quedado en el pueblo donde nací, habría trabajado en la ferretería, me habría casado con la hija del dueño, habría tenido cinco hijos, les habría leído las historietas…