Se abrió la tarde como primavera de memoria, en pétalos de costra agrietada, por donde se derretía una vida de silencios a modo de milagro de sobremesa.
Fue tan hermoso el florecer del dolor oculto, que la tarde entera fue un momento; y sólo el declinar de la luz de fuera devolvió el correr del tiempo a su presencia.
Nunca fue tan bella como esa tarde; cuando, en lo más alto de su fortaleza, puso nombre a miedos y debilidades.
No se hicieron votos, pero los hubo.
Y fue ungido amor con lágrimas y sonrisas sobre el mantel verde:
reinará pues esa tarde sobre el resto de sus días,
como promesa, preludio y esperanza.
[Publicado el 1 de febrero de 2022 en El sosiego acantilado (Season 1)]

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