«En un número de la revista Corona que me he traído de Kirchhorst he leído una novela corta, Bartleby, de Herman Melville, el cual murió en Nueva York en 1891. También en ella se describe, lo mismo que en Oblomov, un carácter puramente pasivo, pero el asunto está tan bien llevado que en ningún momento decae el interés. De las dotes que un autor puede poseer, el talento narrativo y fabulador no es, ciertamente, el supremo; sin embargo, ese talento incrementa la eficacia de todas las demás capacidades, igual que la salud acrecienta todas las manifestaciones externas de la vida.»
Escrito por Ernst Jünger el 6 de enero de 1940; en Radiaciones I. Diarios de la segunda guerra mundial (1939-1943); Tusquets, 2005; pg. 84.

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