CON MIRADAS, CON SONRISAS

«-¿Cómo se te declaró a ti papá? -preguntó de repente Kitty a su madre.

-No hubo nada de extraordinario. Fue la cosa más natural del mundo -contestó la Princesa.

Pero su rostro se iluminaba al recordarlo.

-Bien, pero ¿cómo? ¿Le quería usted antes de que le dejaran hablar con él?

Kitty experimentaba un placer especial pudiendo hablar con su madre de igual a igual de estas cosas esenciales en la vida de una mujer.

-Claro que él me quería. Iba a vernos al pueblo donde teníamos la propiedad…

-Pero, ¿cómo se decidió la cosa, mamá?

-¿Creéis haber inventado vosotras algo nuevo? Siempre ha sido igual. La cosa se decide con miradas, con sonrisas.

-¡Qué bien se explica usted, mamá!

-Precisamente con miradas y sonrisas -confirmó Dolly.»

Ana Karenina, de Lev Tolstói; Austral, 2000; pgs. 707-708.

Obra de Ivana Lena Besevic (conocida gracias a Nana),

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