EVENTUALIDADES

«Nada quedaba en ella de la vergüenza e inquietud que sintiera durante el viaje. Ya en su ambiente acostumbrado se sintió ajena a todo temor y por encima de todo reproche sin comprender su estado de ánimo del día anterior.

¿Qué sucedió, a fin de cuentas?, pensaba. Vronsky me dijo una tontería y yo le contesté como debía. Es inútil hablar de ello a Alexis. Parecería que daba demasiada importancia al asunto.

Recordó una vez que un subordinado de su marido le hiciera una declaración amorosa. Creyó oportuno contárselo a Karenin y éste le dijo que toda mujer de mundo debía estar preparada a tales eventualidades, y que él confiaba en su tacto, sin dejarse arrastrar por celos que habrían sido humillantes para los dos.

De modo que vale más callar, decidió ahora Ana como remate de sus reflexiones. Además, gracias a Dios, nada tengo que decirle

Ana Karenina, de Lev Tolstói; Austral, 2000; pgs. 159-160.

Retrato de una mujer desconocida, de Ivan Kramskoi (1883)

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