PARA ACELERAR EL PROGRESO DE LA HUMANIDAD

Si tuvieran menos salvadores las sociedades necesitarían menos que las salven.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 832.

«-Pues verá usted… En verdad, no sé cómo expresarme menos torpemente… Se trata de una idea demasiado chistosa… psicológica… ¡Ea!, voy a decírselo: al escribir usted ese artículo…, seguramente es que…, ¡je…, je…, je!…, se consideraba usted a sí mismo…, aunque sólo fuere un poquitín…, como un ser extraordinario y que dice una palabra nueva… Vamos, en el sentido que usted da a esta frase… ¿No es así?

-Es muy probable que así fuera -respondió despectivamente Raskólnikov.

Razumijin hizo un gesto.

-Pero si así es, entonces, ¿es que usted también se cree con derecho…, en caso de contratiempo y apuros en la vida o para acelerar el progreso de la Humanidad…, a saltar por encima de todos los obstáculos…, como, por ejemplo, a matar y a robar?

Y otra vez volvió, de pronto, a guiñarle el ojo izquierdo y a reírse de un modo imperceptible, exactamente como hacía un momento.

-Si yo me saltase los obstáculos, sin duda no había de decírselo a usted -respondió Raskólnikov con desdén, provocativo y altanero.

-No, desde luego… Yo sólo se lo preguntaba con la mira de entender mejor su artículo, en un sentido pura y exclusivamente literario…

‘¡Oh, qué burdo y claro es todo esto!’, pensó Raskólnikov con repugnancia.

-Permítame usted haga constar -replicó secamente- que yo no me tengo por ningún Mahoma ni Napoleón… ni por ninguno de esos personajes, por lo cual no podría, no siendo uno de ellos, darle a usted una explicación satisfactoria de cómo habría de conducirme…

-¡Bah!, ¿quién ahora, entre nosotros, aquí en Rusia, no se tiene por un Napoleón? -dijo Porfirii con una familiaridad terrible; hasta en la entonación de su voz había aquella vez algo especialmente claro.»

Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski; Austral, 2024; pgs. 382-383.

Stalin y miembros del Politburó rodeados de niños en el parque Gorky de Moscú, de Vasily Svarog (1939)

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