«Repudiemos la recomendación abominable de renunciar a la amistad y al amor para desterrar el infortunio. Mezclemos, al contrario, nuestras almas como trenzamos nuestros cuerpos.
Que el ser amado sea la tierra de nuestras raíces destrozadas.»
Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 220.

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